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dilluns, 31 de març de 2014

Jordi Bofill a Onirogénia

Ja s'ha publicat al magazine Onirogénia el meu article "Jordi Bofill, el artista fractal" que, obviament, he dedicat a l'amic, artista plàstic i gestor cultural, Jordi Bofill en la seva realitat creativa més recent, amb inclusió, naturalment, dels treballs que hem fet conjuntament, com "Els set pecats capitals", un dels quals, la Supèrbia, encapçala i il.lustra, en les variants gràfiques que acabo de generar, aquest blog que transcriu, fil per randa, l'article en qüestió.





Jordi Bofill, el artista fractal
Jordi Bofill (La Bisbal d’Empordà, 1973) ya empezó a ser, embrionariamente, el artista-fractal que es ahora, cuando, con sólo 16 años, reforzada su pasión por el comic con el interés escondido en la escultura de Marcel Martí, decidió que el mundo de la imagen seria el suyo , y que sólo a través de ella seria capaz de entender la dimensión cosmológica de una existencia que sólo su propio cosmos creativo podía contener en su proyección natural hacia un lejano infinito sin fronteras, donde el Arte encontraba su verdadera razón espiritual de ser, ajeno a los banales intereses del insano comercio de los sentidos, como núcleo energético de este “Cosmos Art” que identifica una parte fundamental de su trabajo creativo en constante expansión.


Fractal por naturaleza, Jordi Bofill descubre también la fractalidad en su propio trabajo artístico, cuando, en 2012, creamos, en colaboración creativa conjunta conmigo mismo, la obra “Fractal”, que abrió su personal cosmos plástico a una realidad geométrica de calidoscópicas caras que ha ido impregnando una capacidad de creación tan amplia como la propia fractalidad que la anima, en dinámica artística digital que el artista comparte, con sensibilidad e inteligencia, con aquella práctica tradicional del dibujo a tinta sobre papel que le mantiene fielmente unido a sus propios orígenes artísticos, de la misma manera que le permite establecer satisfactorias conexiones profesionales con artistas de todo el mundo con los que amplia sus horizontes técnicos, sensibles e intelectuales, en series hechas  en régimen de colaboración,  como las recientes “Mask” (Mehata Hiroshi –Japón), “Muerte y vida” (Psydrack-Carlos Villaseñor-Guadalajara-México) o el trabajo, de consistencia textil, hecho con el catalán Babeus, de la misma manera que, fiel a su mentalidad fractal, ha sabido plasmar su arte en impresión sobre ropa en colaboración con Mayan Soul (Virginia-USA), o ha realizado la portada del libro “Física y Química avanzados”, de Jordi Alemany Sabater, como demostración de la gran  diversidad de unos intereses vitales que vibran en concordancia con esta filosofía fractal que coloca, en un mismo espacio, física, química, geometría, matemática, cosmología, filosofía, y poesía, bajo el prisma de la mirada particular de un artista único, a pesar de su fractalidad.

Frescos están, aún, “Los siete pecados capitales” que hemos trabajado, plásticamente, juntos, satisfechos de los nuevos estímulos que, para ambos, contiene cualquier colaboración creativa, como la que ha generado estos pecados bíblicos que, sobre soporte digital, tienen ahora nuevos perfiles contemporáneos, aunque los vicios que los animan sean, por desgracia, atemporales.

Fiel al carácter poliédrico de su fractalidad esencial, Jordi Bofill, proyecta también parte de su sensibilidad creativa como responsable del Mas Pi Art, el espacio que dedica a la exhibición de obras de arte el Restaurante Mas Pi de Verges, en su notable proyecto de combinar los placeres de la carne con los del espíritu, sin llegar al pecado capital, pero acercándose a lo más sublime que el espíritu humano pueda permitirse, en la dimensión también musical de los vídeos de creación que ilustran las exposiciones que programa, en un espacio terrenal que tiene voluntad celestial y la misma dimensión cosmológica que el universo creativo de Jordi Bofill.

 

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